El liderazgo

El liderazgo

El liderazgoEn los tiempos que corren se hace imprescindible, más ahora que nunca, la existencia de un líder innato que sea capaz de motivar y llevar a su equipo de trabajo al éxito.

Un líder, no es aquél que conforma la cabeza visible de una organización, es una persona con un espíritu capaz de ejercer una sinergia positiva en todos y cada uno de los departamentos que conforman el tejido y estructura empresarial. Es un error pensar que un rango o nivel superior te otorga el poder y  la batuta para dirigir  a los empleados, sin la creación de la energía necesaria para encauzar el ritmo, la consecución de objetivos individuales y colectivos será impensable.

Para ser un verdadero líder se necesita una capacidad de comunicación, interactividad y motivación extra que permita activar al empleado para la consecución en primer lugar de sus objetivos individuales, y hacerle saber que sin esas metas personales no seremos capaces de conseguir la meta organizacional.

El liderazgo nos permitirá trazar un mapa de objetivos individuales y colectivos a través del cual guiar  al empleado y explotar su máximo potencial laboral. Un elemento clave para el líder será las recompensas profesionales, debe saber escalar en la pirámide motivacional del profesional y obtener información sobre sus inquietudes laborales y hacerle ver la posibilidad de promoción dentro de la empresa.

Un líder debe ser capaz de ver así mismo la capacidad de delegar en momentos necesarios, puesto que no siempre observaremos con absoluta claridad las señales y turbulencias de un entorno cambiante y dinámico. Se requiere por tanto, una figura que sepa gestionar todos y cada una de las etapas de una organización.

El espíritu de liderazgo que hoy se analiza debe ser capaz de transmitir una filosofía, valores y conceptos que permita crear mentes competitivas, y asimismo hacerles saber a los empleados que la competitividad no se marca únicamente en números, que la competitividad es calidad y diferenciación en el mercado y que ambos conceptos serán posibles únicamente si el equipo de trabajo es capaz de alcanzar su objetivo individual para conseguir el colectivo.

Un empleado debe sentir que su trabajo contribuye al éxito y que sin su capacidad no sería posible la supervivencia de una organización.

Para crear el clima propicio y el caldo de cultivo óptimo el líder deberá trabajar sobre sus empleados, deberá comprenderlos y apoyarlos, porque no se puede ser líder si no se conoce a los motores del éxito.

Nieves Alonso ( @NAlonso5 )

Community Manager del Centro Superior de Estudios de Gestión de la Universidad Complutense de Madrid.

Photo credit: Dawn (Willis) Manser

¿Cuándo lo escribí? 25 de Septiembre de 2012

¿Dónde lo escribí? En planemprendedor.com