No a tiempo, es salud

No a tiempo, es salud

No a tiempo, es salud

No a tiempo, es salud, no a tiempo es saber conservar la pasión, esencia, descaro, intensidad en todos los proyectos que abordas, un no a tiempo es cuidar tu relación personal, familiar y a ti mismo, misma. Un no a tiempo cura en salud, establece los límites necesarios para avanzar y equilibra los aspectos de tu vida, los planos físicos, mentales y del alma.

Sigo buscando mi no a tiempo, es salud, es mi salud, he de buscarla reconociendo mis debilidades, fortalezas, oportunidades y siendo consciente de mi no a tiempo, es mi salud, mi equilibrio para poder ir un paso más allá, un no a tiempo son soluciones, a tiempo (valga la redundancia).

Cuando el no, no es a tiempo

Cuando el no, no es a tiempo literalmente te agotas y te sientes tan mal contigo mismo que no sabes las razones del por qué hasta que no evalúas toda tu trayectoria. Yo no supe decir no a tiempo, ni siquiera el no estaba en mi vocabulario, un no hubiese sido suficiente para valorar mi tiempo, vida y trabajo, el no saber decir no me ha llevado a una situación muy peligrosa en la que realmente no me conocía, ni sabía porqué sigo haciendo lo que se presupone que me gusta.

¿Qué ha ocurrido?

  1. Saturación tan tremenda que me ocasiona ansiedad, no soy capaz de dormir, me he vuelto esclava de mi propio tiempo.
  2. Temblar literalmente cuando llega la hora de abrir los ojos, sabía que me esperaban miles de urgencias, whatsapps o necesidades.
  3. Cansarme de las redes sociales, ni quería escribir o verlas. Me he cansado literalmente por la saturación.
  4. Cansancio mental, físico y emocional. Aún ando recuperándome.
  5. Dejar el deporte literalmente, ni elíptica, ni tablas en casa, ni siquiera a cuidar la alimentación o perder el apetito.

Viviendo en una espiral

Vivo en una absoluta espiral donde mi tiempo no es mío, mis decisiones no son mías, mi vida no me pertenece en ningún sentido pues vivo a merced del tiempo de los demás, de urgencias y peticiones de última hora.

Vivir 5 años borrando “no” de mi vocabulario ha hecho que pierda la fé en lo que hago, que me cuestione mi valía como profesional, que no sepa como desafiar el día a día, que no disfrute con lo que hago, que me encuentre apática, que deteste en lo que me he convertido pues esos 5 años me han hecho trabajar 12 horas seguidas, comer y trabajar, descansar y seguir trabajando, dormir y vivir pendiente del móvil, mail, whatsapp, tweet/mensaje cambia vidas, nada de eso ha llegado pero ha llevado a desgastar mi plano personal, no tengo vida personal, los que me rodean se han cansado en ocasiones de mi ritmo y siempre con la misma pregunta ¿por qué? y les daba la misma respuesta porque amo lo que hago, hoy te puedo decir que no sé si amo lo que hago.

Ese no a tiempo me ha llevado a fracasar estrepitosamente en trabajo para 3 empresas, fallar por no saber parar en 3 puestos de becaria, más de 6 proyectos/ideas, más de 9 propuestas rechazadas, perder mi pasión por escribir, no sonreír, pero a pesar de todo creo que puedo levantarme, con más fuerza, con más convicción y estableciendo mis propios límites.

Decisiones vitales, a “tiempo”

Durante esta última semana he tomado varias decisiones vitales para recuperar mi vida, recuperar el equilibrio y mi sonrisa que en ocasiones aparece, otras simplemente ni está ni la espero, es así pero he de cambiar.

Mis decisiones vitales son:

  1. Tus urgencias no son mis urgencias, soy dueña de mi tiempo.
  2. Participar, colaborar en cualquier proyecto ha de llevar una compensación económica. Soy sincera y lo digo tal cual, 5 años me han bastado para ver que no puedo vivir del aire, ni salir con el coche para reuniones por amor al arte. No trabajaré mas gratis, he regalado 5 años de mi vida a proyectos, propuestas etc.
  3. No reuniones en fin de semanas, no reuniones de urgencias. No estoy dispuesta a seguir matando mi plano personal, ni vida personal ya se terminó reuniones en sábado, domingo, madrugadas de días de diario. Reuniones de Lunes a Viernes. Mi vida es mía.
  4. Reuniones de 35 minutos, ni más ni menos. Productividad y efectividad. Claras, concisas y directas.
  5. Sólo responder al mail de 9:30-10:00 y 18:30-19:00.
  6. Deporte diario de mínimo 30 minutos.
  7. Escribir para relajar la mente, escribir para sacar hacia fuera lo que siento, escribir para inspirar.
  8. Mi tiempo es mío, soy dueña de mi tiempo. No responderé a aquéllo que me reste tiempo, vitalidad y pasión. No estoy aquí para resolver tu papeleta, es egoísta quizás si pero te aconsejo que por un mínimo vivas en mi piel y sientas la frustración.

Estas decisiones, estas reflexiones me han hecho preguntarme ¿quieres seguir por este camino?, ¿quieres arriesgar por nada?.

Soy consciente de que este post puede dinamitar parte de mi yo, a gente no le molará absolutamente nada y otros pensarán ya está de nuevo, si estoy de nuevo estoy soy yo. No a tiempo, es salud.

Photo Credit: Henry Burrows